Mis primeros pasos al micrófono fueron en las radios libres. Estudios improvisados, mucha pasión y algún milagro técnico. En Radio 6 Vallées, el estudio se montaba y desmontaba cada fin de semana. Aprendíamos tanto a hacer funcionar la radio como a hablar en ella.
Radio Margot, Radio Air Libre, Sud Inter, Kiss, Fréquence 1… Después, FM Le Soir, con las noches musicales y el programa matinal de 6 a 9. En SIS, la mañana combinaba información, juegos, tráfico y producción publicitaria.
De aquella época me quedan dos aprendizajes muy concretos: hablar con la gente y mantener la calma cuando todo falla. La técnica nunca estuvo lejos del micrófono.
